UN POQUITO DE LO QUE DIOS Y LA VIDA NOS DA.

“…estaba con mi hija en un lugar del centro de Pérez Zeledón, comiendonos algo, cuando de repente entró una hermosa mujer muy elegante y detrás de ella un señor, el cual la vida no lo a
ha tratado bien, no se cuales son las circunstancias, pero no soy Dios para juzgar; #PZNoticias lo maravilloso de todo esto es que esa mujer llegó a ese lugar con él, le dijo que se sentará y le preguntó que quieres comer, él con un rostro de asombro dijo pinto, carne, refresco y pan y la señora le indicó a la muchacha que estaba atendiendo, sírvale lo que él quiera yo lo pago y cuando ella con sus propias manos le sirvió ese plato que tanto el quería; sus ojos se llenaron de lágrimas y empezó a comer como quizás no lo había hecho en días, ella pagó la cuenta y le dijo Dios te bendiga y se fue del lugar.

Yo me quedé impactada como hay personas buenas que ven la necesidad del prójimo, ella lo invitó a comer no a nada más, mis respetos a tan amable señora que no la conozco pero, sé que con la obra que hizo Dios se lo va a pagar muchas bendiciones….. Y también a las personas que trabajan en ese lugar y a los dueños por no despreciar a ese señor y a los que estaban hay también por no molestarse, pienso que si todos podemos dar un poquito de lo mucho que Dios nos da…”

Maravillosa historia que dio a conocer Elizabeth Solis, en sus red social.